PLAZA MAYOR

La Plaza Mayor es el producto de la paraición en el siglo XIX de un nuevo espacio urbano con la demolición de la sede de la inquisición, de parte del antiguo recinto convectual de Sant Felip Nerí, y de otras casas vecinas. La inquisición fue definitivamente abolida en el año 1820, durante el Trienio Liberal. En 1823, el edificio donde radicaba su sede desde 1593, llamada la Casa Negra, fue derruido. Significó un precedente del amplio y antiartístico plan de demolición de construcciones religiosas que, años más tarde, con la desamortización de Mendizabal, se llevó a cabo más ampliamente. En 1854 se demolió el convento de Sant Felip Nerí y se configuró la plaza conla actual superficie.

La plaza tiene planta rectangular y perímetro porticado, sobre el cual se alzan tres y cuatro pisos. La gestación completa de este amplio espacio fue larga. Una vez demolida la casa de la Inquisición, tuvieron que pasar diez años para que se iniciases las obras de la primera ala.
Constaba de unpórtico con columnas dóricas rematadas por un dintel, y se acabó en el año 1838.

Además, se instalaron las estructuras para la venta de pescado y, un poco más tarde, para la venta de verduras, con lo cual se convirtió en uno de los mercados más importantes de la ciudad.

La segunda etapa constructiva comenzó en el año 1839, y se prolongó hasta el 1851. Entre estos años se construyeron dos nuevas alas, con arco de medio punto y tres pisos de alzado. A partir de 1854, con la demolición del convento de Sant Felipe Nerí, se ensanchó la plaza y se regularizó su superficie, aunque la cuarta ala no se realizó hasta bien entrado el siglo XX. En la rotulación de 1862 se le impuso el nombre de Plaza Mayor. Se localizó en ella el marcado del pescado y la verdura hasta el año 1951.

A finales de la década de los años 60, durante las obras de los aparcamientos, aparecieron restos de las antiguas murallas islámicas, pertenecientes al tercer recinto fortificado, sobre el antiguo cauce de la Riera, llamada Exequin por los musulmanes. Esta cerca medieval se situaba en un auténtico acantilado, de gran valor defensivo. En el ángulo nordeste de la plaza se hubicaba-según la tradición-la calle y la casa natal de Ramón Llull, ambas desaparecidas con la nueva estructuración de la plaza. Una lápida recuerda hoy esta localización.