PALACIO DE LA ALMUDAINA

PALACIO DE LA ALMUDAINA

Fíjense en este ángel, con grandes alas desplegadas, que gira al modo de veleta y que, con su dedo índice, nos indica la dirección del viento.

Este angelote de bronce - o de madera cubierta de bronce - lo hizo fundir el Rey Jaime II de la dinastía propia de Mallorca, y coronaba la torre contigua que, en aquel tiempo, era mucho más alta de lo que lo es hoy; la torre del Homenaje de su palacio, denominado de la Almudaina"

En este lugar se construyó el primer núcleo romano de Palma, a partir del año 123 a. C. Más adelante, bajo el dominio islámico se edificó un auténtico Alcázar que servía de residencia al valí o gobernador sarraceno. Esta fortificación adoptó el nombre de la parte de la ciudad que la rodeaba la al-Mudayna. La base de la torre cuadrada de delante de la Catedral es de tipología romana, y algunos lienzos de pared de tapial pertenecen a la época musulmana, posiblemente una reminiscencia del estilo arquitectónico de los castillos Bereberes, importado por los almorávides en el siglo XII.

Con la conquista Aragonesa, el antiguo Alcázar musulmán se reconstruyó y fue desde entonces la residencia de los Reyes de Mallorca y de los virreyes o gobernadores. Actualmente sirve de residencia real, de museo y de sede de la Comandancia Militar de Baleares.

Tiene una planta rectangular y está cerrada por altos muros flanqueados por torres de planta cuadrada, entre las cuales destaca la torre del homenaje, llamada Torre del Ángel por la figura cuadrada que la corona, un ángel veleta que representa al Ángel Custodio del Reino de Mallorca, obra del escultor rosellonense Antoni de Camprodon, del año 1309.

Las fachadas tienen tres plantas. La sur presenta arcos de medio punto en la primera planta, ojivales en la segunda y ventanas geninadas en la tercera. La fachada de Poniente es más larga y con vanos variados. En el ángulo nordeste, al lado de la Costa de la Seu, se encontraba la Torre dels Caps, así llamada porque se exponían en ella las cabezas de los ejecutados. Fue derrumbada y sustutuida por la otra torre, obra de G. Reynés, a principios del siglo XX, copia del Castellet de Perpiñan.

INTERIOR

La entrada principal del palacio de la Almudaina se encuentra en la fachada del Levante, que permite el acceso al patio del Rey o de Honor. En este patio se localiza la Capilla Real de Santa Aina, de principios del siglo XIV, atribuida a Ponç Descoll. El conjunto de la capilla es de estilo gótico, pero el portal es de tradición arcaica románica, con arquivoltas lisas de medio punto sobre capiteles esculpidos con escenas de animales fabulosos. El material utilizado es mármol pirenaico. El tímpano presenta un conjunto escultórico con la Virgen en el centro flanqueada por San Joaquín y Santa Ana. La planta de la iglesia es rectangular, de una nave con dos tramos y Prebisterio que pasa a ser pentagonal mediante trompas. La bóveda es de crucería. En la capilla de Santa Práxedes, bajo una imagen de la titular que se remonta a 1458, obra de Huguet Barxa, se conserva una reliquia de esta santa. Once ventanas ojivales destacan en el alzado.

De las numerosas salas del palacio destaca la del Tinell o del Trono. La construcción original del siglo XIV consta de unos grandes arcos diafragmas apuntados, sobre los cuales se apoya una cubierta de dos vertientes, que es de idéntica factura que la del palacio de los Reyes de Mallorca de Perpiñán. Esta alta y esbelta sala fue modificada en 1578, con la introducción de un piso intermedio sostenido por bóvedas de crucería.

Existe un segundo patio el de la reina más pequeño que el del rey, con galería porticada y ventanas geminadas, en cuyo recinto destacaba la capilla de Sant Jaume, actualmente sin restaurar.