LA PORTELLA

LA PORTELLA

El antecedente mas antiguo de esta puerta de la muralla, llamada la Portella, ya formaba parte del recinto musulmán, y era conocida con el nombre de Hualbelet. Desde 1256 consta documentalmente el nombre de la Portella, aplicado por sus reducidas dimensiones. La Portella se sitúa al final de la calle homónima, entre Can Formiguera y Ca la Torre, presenta un arco ligeramente rebajado con una clave de bóveda con las cuatro barras aragonesas.

La Portella moderna se situa algunos metros mas hacia el mar que la antigua, y su construcción data de 1785. Tiene arco de medio punto remarcado por un frontón curvado, con un escudo borbónico en el centro. Esta puerta se situa dentro del último recinto fortificado de Palma, el quinto, iniciado hacia el año 1560 sobre un proyecto muy posiblemente debido al ingeniero de fortificaciones milanés Giovanni Battista Calvi. La forma y el impulso definitivos son obra del lombardo Giacomo Paleazzo, llamado Fratín.

El proyecto de las murallas renacentistas de gran envergadura y potencia defensiva, básicamente se había de acoplar al perímetro del viejo y caduco cuarto recinto. El muro medieval, mezcla de sillares de arenisca y de segmentos de tapial, resultó inútil ante los avances de la técnica militar, especialmente por la generalización del uso de la artillería. Los antiguos parámetros rectilíneos fueron substituidos por una serie de ángulos y de rectas que mutuamente se cubrían y auxiliaban. Las nuevas murallas aportaron un complicado sistema de baluartes, puertas, puentes, fosos, glacis u hornabeques que se fueron construyendo a lo largo de más de doscientos años. En primer lugar se hicieron las murallas que se orientan hacia el interior y posteriormente las que dan al mar. Estas últimas se iniciaron en el año 1715 y se acabaron en 1801. El recinto no se mantuvo completo muchos años, ya que en 1873 se empezó a derruir, concretamente por la parte cercana de la Llotja.