EL DRAC DE NA COCA

DRAC DE NA COCA

El Drac de Na Coca da vida a una de las leyendas ciudadanas de más fama e impacto del siglo XVII, se trataba de un gran reptil que aterrorizó la ciudad, desde el Call hasta la Portella. Posiblemente llegó a la isla en el lastre de arena de alguna embarcación de comercio lejano. Se instaló en el laberinto de alcantarillas de esta zona de la ciudad y, según testigos atemorizados, salía de noche en busca de víctimas con las cuales alimentarse. El dragón fue vencido y muerto por el capitán Bartomeu Coch, gobernador de Alcudia, quien regaló el cuerpo del animal a su prometida como si fuera un preciado trofeo. De ella, conocida como Na Coca, en una típica feminización del apellido de su marido, tomó nombre el reptil.

El dragón se conservó embalsamado y cuando en 1677 murió el capitán Coch, pasó a sus herederos, la familia Rosselló. Esta, ya en el actual siglo, lo donó al Museo Diocesano, donde aún se conserva. Los Rosselló lo exponían en el patio de su casa de la plaza de Santa Eulalia cada 31 de diciembre.

Una curiosa escultura situada en lo alto de la esquina de la fachada del edificio neogótico vecino del palacio Episcopal, y el cuerpo embalsamado del cercano Museo Diocesano nos recuerdan la leyenda.