CONVENTO DE SANTA CLARA

CONVENTO SANTA CLARA

Este convento fue fundado en 1256 por Catalina Berenguer, abadesa de las clasrisas de Tarragona, y por su hermana Guillermina, con autorización de Jaume I, y sobre un solar cedido por Bernat de Santa Eugénia. Las religiosas clarisas pertenecían básicamente a la nobleza, cosa que aportó importantes ayudas y beneficios, y el convento experimentó un rápido progreso. En el año 1837 pasaron a Santa Clara las monjas franciscanas procedentes del exclaustrado convento de la Puríssima Concepció de l´Olivar.

La base del edificio conventual es obra del tiempo de la fundación, construido sobre sustratos de origen musulmán recientemente excavados (han aparecido restos de una noria, un horno de cerámica y diversas sepulturas). Durante los siglos posteriores, el convento fue ampliado y muy reformado. Restan como testimonios de estas ampliaciones portales de arco de medio punto, cegados, procedentes de construcciones civiles como la casa de la familia Montsó.

Un claustro rectangular con arcos apuntados distribuye las distintas dependencias conventuales. Los pasillos del claustro contienen sepulcros góticos de las abadesas, de gran interés artístico. La sala capitular es del siglo XVI, tiene planta cuadrada con bóveda ojival y columna central.

La actual iglesia es la tercera de las construidas en este convento. Tiene planta de nave única dividida en seis tramos, con capillas laterales y cabecera semicircular. Las cuatro capillas de la izquierda son de planta rectangular y cubierta de bóveda de crucería sostenidas por arcos de medio punto y pilastras molduradas y con capiteles toscanos. Las de la derecha presentan plantas diversas y cubierta de bóveda de medio cañón. La cubierta de la nave no es uniforme: la de los dos primeros tramos es de medio cañón sobre lunetos, sostenida por columnas toscans, desornamentadas. La cubierta del ábside presenta un cuarto de esfera con gran concha con una cargada ornamentación de guirnaldas vegetales. La cubierta de la tribuna tiene dos secuencias con bóveda de arista de tres tramos. El retablo mayor es presidido por una imagen de la Inmaculada Concepción en la parte superior y otra de santa Clara en la inferior.

La fachada presenta en el lateral izquierdo un campanario de planta cuadrangular embedido en el muro, sobresaliendo tres cuerpos por encima de él. El tercer cuerpo se alza sobre una cornisa en voladizo rodeada por una barandilla balaustrada. El resto de la fachada muestra un cuerpo superior con una galería ornamentada con fina celosía, y un cuerpo central liso. El portal data de 1671; sus jambas adoptan la forma de estípites decorados con motivos vegetales auriculares y caras monstruosas. El entablamiento, sobre el dintel, tiene un friso con ornamentación vegetal y una cornisa rematada por un frontón partido; en su centro hay un medallón que contiene un relieve que representa la iglesia de Santa Clara. El fondo pictórico del convento cuenta con importantes tablas góticas.

Junto al portal de entrada al recinto conventual se puede ver un callejón sin salida, típico elemento del entramado urbano musulmán (C/ de Vallespir)