CAN OLESA

No hay duda que este patio es el más famoso de la ciudad, pero aunque quisiéramos no podríamos argumentar que existe frivolidad en tal fama, puesto que en Ca'n Olesa concurren varios conceptos que explican su maestría. En primer lugar debemos hacer referencia al triunfo del espacio, resuelto aquí de forma excepcional cuando los atrevisísimos arcos carpaneles arrancan desde los salmeres de las dos columnas exentas, prolongándose hasta las otras embedidas, arrimadas a los muros laterales. Estas dos columnas, que parecen soportar todo el peso de los arcos, a pesar de su fuste macizo y voluptuoso capitel, en su soledad parecenligeras.

A continuación, por poco que avancemos, se nos descubre la escalera cuya monumentalidad se desarrolla en ritmo vertical gracias a la loggia de tres arcos en que esta desemboca. Nos encontramos, otra vez, ante una bellisima composición arquitectónica que nos retrae a un esquema practicado en la Edad Media, recordemos que el patio gótico recurrió, en no pocas ocasiones, a la escalera acogida bajo los arcos de una galería superior. De cualquier modo, los maestros Mallorquines, a partir de Ca'n Olesa, convertirán una lejana tradición en una creación muy personal, adaptando el gusto barroco por la caja de escalera al modo de vivir en el Mediterráneo, que requiere una arquitectura más abierta.

En la misma concepción de la escalera hay que obsewrvar una cuidadísima composición visual para que sus elementos nos den sensación de profundidad y de ligereza. Véase el barandal de balaustres de hierro forjado que descargan de pesadez la sucesión de peldaños y véase como los balaustres de piedra de la loggia se han dispuesto ligeramente separados, contribuyendo al efecto de transparencia. No en vano, para liberar la balaustrada de un aspecto macizo se ha desplazado el escudo de los Olesa a las claves del arco carpanel, de tal modo que éste se convierte en el punto focal de tal absoluta armonía.

Ca'n Olesa es una casa reconstruida y ampliada con otras adquisiciones, que tuvo por núcleo la antigua de Ca'n Descós, de la que queda la fachada del siglo XVI. El promotor de la reforma fue Don Jaume Ballester de Olesa i Ballester (1625-1699) quien en 1681 habitaba el edificio junto con su padre, Don Salvador d' Olesa i Sureda, renunciando a transladarse a la casa major que aquel habia heredado el en barrio de l'Almudaina. Mucho tiempo después, aquella casa fue derribada y se trasladaron a Ca'n Olesa las ventanas y portales renacentistas que ahora se ven integradas en el patio.